“Queremos que Robotekin sea una herramienta útil para generar actividad, colaboración y negocio”


En los apenas dos meses que lleva al frente de la Asociación Vasca de Robótica y  Automatización, la nueva directora de Robotekin, Leire Balzategui ha mantenido reuniones con la Junta Directiva, con empresas, centros y entidades asociadas, ha asistido a ferias como la BIEMH – Bienal Internacional de Máquina Herramienta, ha organizado un taller colaborativo con Build:INN y ha iniciado contactos con potenciales socios para activar el ecosistema y generar valor en torno a este primer “hub” de robótica y automatización. “Queremos que Robotekin sea un ecosistema vivo, donde las conexiones entre socios se traduzcan en colaboración real, oportunidades de negocio y proyectos concretos”, explica Balzategui en esta primera newsletter del ecosistema.  

Este 2026 marca una nueva etapa para Robotekin. ¿Cómo definirías el momento actual de la asociación?

Estamos en un punto de transición muy interesante. Venimos de una fase en la que hemos definido qué es Robotekin y cuál es su posicionamiento, y ahora el reto es activar todo ese potencial. El foco para 2026 es muy claro: pasar de la definición a la acción. Queremos que Robotekin sea un ecosistema vivo, donde las conexiones entre socios se traduzcan en colaboración real, oportunidades de negocio y proyectos concretos. Es un plan realista, adaptado a los recursos actuales, pero con ambición suficiente para sentar las bases de crecimiento en los próximos años.

¿Cuáles son las prioridades clave del Plan de Gestión para este año?

Hemos estructurado el plan en varias líneas que están m y conectadas entre sí. En el fondo, todo responde a una misma idea: activar el ecosistema. Para eso, es clave que los socios se conozcan mejor y generen confianza, porque sin conocimiento mutuo no hay colaboración.  También queremos acercar el ecosistema al mercado, detectar oportunidades reales y conectar esas oportunidades con las capacidades que ya existen dentro de Robotekin.

A partir de ahí, el objetivo es impulsar iniciativas concretas, como proyectos de innovación, acciones conjuntas o iniciativas en talento. Todo esto requiere reforzar la comunicación, especialmente interna, para que los socios estén alineados y participen. Y, como base, consolidar la gestión y la gobernanza, asegurando un funcionamiento ordenado y transparente. Lo importante es que no son líneas aisladas: están pensadas para construir un ecosistema cada vez más activo y conectado.

Desde el punto de vista de los socios, ¿qué valor tangible deberían empezar a notar este año?

El objetivo es que el socio note claramente que pertenecer a Robotekin le aporta valor en su día a día. Esto se va a traducir en cosas muy concretas:

  • Más oportunidades de conexión real con otros socios (Topaketak, visitas, encuentros).
  • Acceso a oportunidades de mercado detectadas desde la asociación.
  • Posibilidad de participar en proyectos colaborativos o iniciativas conjuntas.
  • Mayor visibilidad de sus capacidades dentro y fuera del ecosistema.

En definitiva, queremos que Robotekin deje de ser solo un espacio de pertenencia y pase a ser una herramienta útil para generar actividad, colaboración y negocio.

¿Qué esperas de los socios en esta nueva etapa? ¿Cómo pueden implicarse?

Este plan solo tiene sentido si los socios participan activamente. Robotekin no es una estructura que “ofrece servicios”, sino un ecosistema que se construye entre todos. Esperamos implicación en cosas concretas:

  • Abrir sus puertas y participar en los encuentros.
  • Compartir sus capacidades y necesidades.
  • Proponer ideas, retos o iniciativas.
  • Sumarse a grupos de trabajo o proyectos.

Nosotros vamos a facilitar el contexto, las dinámicas y las oportunidades, pero el verdadero valor surgirá de la participación de los socios. Si conseguimos eso, 2026 será el año en el que Robotekin pase de ser una red a ser un ecosistema realmente activo y generador de valor.